miércoles, 2 de marzo de 2011

Creyó que la derrota era definitiva...


Tuvo miedo, claro que lo tuvo, aunque no llegara a confesárselo a nadie, aunque ni ella misma quisiera creérselo. Aquellas dudas le acompañaron siempre y hubo un determinado momento en el que llegaron a superarle y le hicieron sombra a su sonrisa. Ese temor abusrdo ganó la batalla y lo peor de todo fue que ella no luchó por salir adelante, que se dejó vencer.
Salió a la calle y empezó a caminar sin ninguna esperanza, de hecho, creía que ese sentimiento era inútil, que lo único que haría sería acrecentar su angustia. Era tarde y estaba oscuro, pero aún así pudo ver que la acera estaba teñida de soledad. La misma soledad que nunca la había abandonado. La misma soledad que ella necesitaba, la que creía necesitar, la que su yo más cobarde le pedía a gritos. No quería encontrarse con nadie, mirarle a los ojos y tener que enfrentarse a la verdad, no, ella prefería encerrarse en su interior. Mientras, el dolor de su corazón alimentaba su propia amargura y ella se hacía pequeña. 

Anduvo con la mirada fija en el suelo hasta que sintió un pellizco en su interior. Entonces alzó la vista al cielo y contempló la Luna, la admiró. Ante tan majestuosa dama, una vez más, se sintió pequeña, pero las ganas de crecer la invadieron también.


Y siguió caminando... :)


Dedicado para mi hermanita Cathie Hermosa te Amo!


# J.Hornig.~

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